Para quienes se preguntan “¿Cómo ha podido pasar esto?” al recibir un diagnóstico de TCA

8 de abril de 2026

Los trastornos mentales no se originan de la misma manera que las enfermedades físicas. No hay un virus que cuando lo contraes te hace enfermar de TCA, o depresión, o ansiedad. Desgraciadamente, no sabemos la causa de la mayoría de los trastornos mentales. No obstante, existen modelos teóricos explicativos de los TCA. El modelo biopsicosocial intenta organizar las diferentes influencias a las que puede estar sometida una persona que haya debutado con un TCA. En otras palabras, un trastorno mental es como ir sumando boletos de lotería. Es más probable que te toque la lotería si tienes 500 boletos y si hay sorteos diarios que en comparación a si tienes 5 y es solo un sorteo al año. Estas se organizan en factores de riesgo, precipitantes y de mantenimiento, y se influencian y modifican los unos a los otros. A modo de ejemplo:

  • Un factor de riesgo para desarrollar un TCA es un tipo de personalidad rígida y perfeccionista, o un entorno familiar impregnado de mensajes de la cultura de la dieta. 
  • Un factor de precipitación podría ser una bajada de peso debido a una dieta restrictiva, o algún evento vital estresante que hace que la persona se vea superada a nivel emocional.
  • Un factor de mantenimiento serían las consecuencias derivadas de la propia desnutrición, como el aumento de la obsesividad o las dificultades de aprendizaje o concentración, que pueden hacer que la persona se mantenga en este estado patológico debido a que no sean conscientes de su condición o porque les relaja los pensamientos obsesivos.

A partir de este modelo teórico, vemos como los TCA tienen un origen heterogéneo y multifactorial. Por ejemplo, hay personas que pueden pasar por una desnutrición severa y no acaban desarrollando la sintomatología típica de un TCA, esto es probablemente porque no reunían otros factores de riesgo, como por ejemplo no convivir en un entorno familiar impregnado de la cultura de la dieta o no tener un hipotálamo hipersensible. El hipotálamo es la estructura cerebral que regula los procesos de ingesta y saciedad. Por tanto, es una estructura esencial para la supervivencia de la especie, y si detecta un patrón de ingestas poco saludable, enviará señales a otras zonas del cerebro que acaban desencadenando en otras estrategias para garantizar la supervivencia de la persona. Por ejemplo, un aumento de la agresividad y del apetito.

Además, los trastornos mentales tienen un origen incipiente y paulatino, y la persona va incorporando pensamientos, emociones y conductas no saludables que generan un malestar acumulativo. Por lo que muchas veces es normal que la persona no se de cuenta de lo que le está pasando hasta que hay una afectación en su vida diaria suficientemente evidente o un grado de sufrimiento muy grande.

Por tanto, si a alguien a quien quieres o a ti te han diagnosticado un TCA y te preguntas de quién es la culpa de que haya pasado esto, ten claro que no es de nadie. Sean cuales sean las particularidades de tu caso y tus necesidades, hay un sitio para ti en SETCA. 

La mejor estrategia para combatir un trastorno mental es la prevención. Si te interesa saber más sobre factores de riesgo para desarrollar un TCA, puedes consultar la web de la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia:

https://www.acab.org/els-trastorns-de-la-conducta-alimentaria/que-son-els-tca/factors-de-risc-i-simptomes