dietas verano vs insatisfacción corporal

Verano e insatisfacción corporal

¿Por qué esta sociedad ha llegado a bendecir la cultura de la delgadez?

¿Por qué este pensamiento adquiere tanto protagonismo en verano?

“en esta era, cuando la inflación ha asumido proporciones alarmantes y la amenaza de guerra nuclear se ha convertido en un grave peligro, cuando está aumentando la violencia criminal y el desempleo es un hecho social persistente, los encuestadores preguntan a quinientas personas qué es lo que más  temen en el mundo, y ciento noventa de ellas responden que su máximo temor es engordar.“

(Chernin, 1982)

Verano y delgadez, verano y dietas, verano y cuerpo perfecto. ¿Por qué estas parejas tienen que ir unidas? ¿por qué nos han impuesto este pensamiento que no hace más que dañar a nuestra sociedad y a nuestros cuerpos?

Es en la época estival donde se dispara el consumo de productos cosméticos, productos adelgazantes dedicados a la transformación de nuestro cuerpo. Pero este es un consumo inducido por la publicidad que nos obliga a pensar que necesitamos reducir nuestras nalgas, barrigas, eliminar la piel de naranja o la tan repudiada celulitis.

En esta época es también en la que caemos en la idea errónea de iniciar una dieta, los ayunos de días e incluso de semanas….todo con el objetivo de  estar más delgados, ¡“lucir cuerpazo” los días de verano! Pero, ¿necesitamos una dieta para lucir perfectos? ¿acaso la perfección es eso?

El peso corporal constituye un motivo básico de insatisfacción. Cintura, caderas, abdomen, nalgas y muslos para las mujeres, y tórax, tono muscular para los hombres como zonas generadoras de malestar.

La preocupación por la apariencia física es uno de los factores cruciales que provocan que los adolescentes y también la población adulta estén más receptivos a toda esta mercadotecnia. En especial la población adolescente, son más sensibles a los temas relacionados con los aspectos estéticos, están inmersos en una época de cambios, una etapa de descubrimiento de la propia identidad y de la autonomía. Es frecuente que puedan encontrar erróneamente bienestar o calma emocional en  el control del cuerpo y de la alimentación.

Hoy, desde SETCA, queremos transmitir el mensaje de “precaución” con esta población más sensible en estas épocas del año. Somos perfectos y no necesitamos un cuerpo delgado para serlo, es más, un cuerpo delgado no es sinónimo de belleza y menos de perfección.

¡Quiérete tal y como eres y los demás te querrán por lo que eres y como eres!

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