Nadie es quien quiere ser, testimonio de una paciente

Nadie es quien quiere ser, testimonio de una paciente

Siento que el mundo ya no es el que era, siento que todo ha cambiado y que nadie es realmente quien quiere ser. ¿Hasta qué punto la sociedad nos ha cambiado? ¿Hasta qué punto sabemos qué es lo que están haciendo con nosotros? Me gustaría volver atrás y poder cambiar lo que ahora no funciona. Me gustaría poder ayudar a esas personas que son víctimas de la sociedad capitalista y sin moral.  Podríamos criticarlo todo pero prefiero centrarme en un tema que a mí, personalmente, me duele mucho.

He visto chicas chillar, llorar, hacerse daño, mentir, morirse mentalmente… ante la comida, la ropa, la gente de la calle, en la playa y en una gran cantidad de otros lugares y situaciones diferentes.  ¿Cómo hemos llegado al punto de tener personas en este mundo que no tienen comida y otras que no lo quieren? ¿Por qué no lo quieren los que lo tienen y por qué no lo tienen los que lo quieren? ¿No os parece raro? ¿No creéis que va en contra de la humanidad y de lo que somos en realidad?

Es realmente complicado y simple. Me explico.

Las tiendas, las farmacias, los supermercados, los anuncios, las modelos, los diseñadores, etc. promueven un modelo de belleza enfermo. Pensaréis que esto ya lo sabéis. ¿Pero realmente se sabe cómo sufren esas personas que son víctimas de estos modelos de belleza? ¿Se sabe hasta qué punto puede llevar a una persona seguir este modelo? Desde quien deja de comer hasta quien pierde el contacto por completo con el mundo y se cierra en un mundo de soledad y obsesión.

Los trastornos de la conducta alimentaria no son sólo causa de los anuncios, ni del ideal enfermo. Hay muchos otros motivos pero los que forman la sociedad, por tanto todos, somos los que acabamos aceptando estas situaciones.

La anorexia y la bulimia son dos trastornos de la conducta alimentaria que son vistos como enfermedades superficiales pero la realidad no es ésta. Las personas podemos llegar a estos extremos por causa de muchos otros motivos y quienes lo sufren pueden ser o no superficiales. Es cierto que lo que se ve desde fuera es sólo una parte de toda la enfermedad. Podríamos decir que es como un iceberg, se ve la punta que sobresale pero no todo lo que hay debajo.

La gente en general cree que estas enfermedades son para llamar la atención y no se termina de entender el por qué de la enfermedad. Si somos realistas todos queremos ser queridos y poder ser nostros mismos pero no todo el mundo sabe cómo hacerlo y menos si nadie nos enseña. Por tanto seamos comprensivos con las personas que sufren esta enfermedad porque podrías ser tú, tu madre, tu hermana, tu padre, tu hermano, un amigo, una amiga, un primo, una prima, tu pareja…  Seamos comprensivos y luchemos en contra de todo eso que hace que nuestra satisfacción corporal sea nula.

La sociedad ha llegado a un momento en el que se premia el ideal enfermo de la belleza. Antiguamente los ideales eran muy distintos y ahora nos hacen creer que estar en los huesos es bonito, es igual a felicidad, estar extremadamente enfermo se equipara al éxito, a la belleza, etc. Hacen que demos importancia a las grasas que realmente son necesarias para nuestro cuerpo, nos hacen pensar que las personas delgadas son felices cuando en realidad el cuerpo, si no fuese por la misma sociedad que tanta importancia le da, no tiene NADA que ver.

El cuerpo nos hace vivir, nos hace sentir, gracias a él podemos movernos, reir, llorar, respirar, saltar, bailar, chillar, comer, disfrutar, etc. Hemos olvidado lo que realmente es importante. La felicidad de la vida, conocernos, querernos, saber querer, entendernos, entender a los demás, escuchar y saber escuchar, hablar, comunicarnos, crearnos objetivos y alcanzarlos, animar y transmitir felicidad al resto del mundo, apoyar y entender que los humanos necesitamos amor, amistad, compañía, tristeza, felicidad, etc.

Me encantaría que pudiésemos entender todo lo que es el cuerpo y ponerlo en su lugar. Mirar a nuestro alrededor y ver que el cuerpo es simplemente la carcasa y que si todos ponemos de nuestra parte podemos aceptar que la gente es como es y que las grasas son necesarias. Que todo lo que importa es comer sano, comer tranquilo y sin necesidad de adelgazarnos ni de restar ni sumar calorías. ¿No os preguntáis qué pasaría si comiésemos todos los productos bajos en grasas exclusivamente? ¿No creéis que el cuerpo terminaría enfermo?

Espero haber despertado un interés en mejorar nuestra sociedad y un interés en ayudarnos a todos porque los trastornos de la conducta alimentaria no entienden de edad, sexo, profesión, etc. Podría pasarte a ti. Ayudémonos.

Testimonio paciente de anorexia

SETCA BCN

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