Quiero que la felicidad vuelva a vivir en mi

7, noviembre, 2016

Esta carta va dirigida a una persona que para mí fue muy importante, demasiado. Pero, cuando la releí, me di cuenta que ésta podía ir dirigida tanto a una persona como a la comida, al síntoma, a las drogas, a la fiesta, a la desconexión total … y mil otras cosas que seguro que vosotros tendréis en la cabeza.


Hola Xavi,

Sinceramente me estoy sintiendo bastante estúpida para necesitar decirte cosas todavía. De hecho, no sabía ni cómo empezar esta carta …. Estimado Xavi? Hola? Eh? Xavi? No lo sé.

Se me hace muy raro escribirte después de tanto tiempo … y aún más llorarte. Y sí, digo llorar porque no creo que llore por ti, ni por lo que pasó o dejó de pasar. Lloro por los sentimientos que tuve arraigados en tu persona, les lloro a ellos y por tanto, a ti.

¿Que por qué ahora? Pues no lo se.

Supongo que esperaba que con el tiempo se desmontara todo aquel mundo que había montado alrededor de ti, imaginario, obviamente. Creo que en parte lo he conseguido pero, eh! No ha sido por arte de magia, he aprendido a quererme, y supongo que eso ayuda. Pero aún así todavía me queda algo …

¿Añoranza? Podría ser, realmente los últimos recuerdos felices que tengo antes de la enfermedad son a tu lado. Supongo que por eso me quedé tan pegada.

Idealicé y até dos conceptos: el ser feliz y el estar contigo.

No sabes el daño que me ha llegado a hacer eso. Creer que sólo puedes ser feliz con una persona te limita extremadamente la vida. No sabes lo que me ha costado volver a querer a alguien. He sometido a un control exhaustivo a todas aquellas personas que han querido entrar en mi vida desde entonces. ¿Y sabes qué es lo peor? Que ninguno eras tu. Pero supongo que ni siquiera tu tú real era como lo eras tú en mi cabeza.

Bien pensado, quizá es rabia.

Rabia hacia la chica que decidió dejar de luchar por lo que creía y que quería. ¿En qué momento dejé de ser yo misma para ser un fantasma? Bueno, realmente sé cuál fue el momento, y de hecho, entiendo que me diera miedo enfrentarme a él.

¿Y si lo que siento es culpabilidad?

Realmente me he perdonado por lo que pasó con Aina, he entendido que era una niña pequeña y que todo el mundo se puede equivocar y más con estos temas a veces tan difíciles. Pero, ¿me he perdonado por haber estado 4 años detrás de ti después de eso? Supongo que la palabra es aceptación y no perdón, pero, en cualquier caso, no tengo claro que lo haya hecho. No me gusta pensar que estuve 4 años de mi vida lamentándome por haber perdido lo que teníamos. Sé que en el fondo no era por eso que estaba tan mal pero yo lo sentía tan real … De hecho quería oírlo. Quería sufrir por ti, quería llorar por ti. La otra opción era olvidarte y si lo hacía perdía toda esperanza de poder volver contigo algún día. Que irónico, no? Cuando cambio el nombre por felicidad me entiendo mucho mejor.

¿Pero sabes qué? Que ya es suficiente. La felicidad no es una persona. La felicidad es, y lo es por sí misma; vive en sí misma y la podemos encontrar en todos nosotros. es por eso que hoy te escribo, para decirte adiós.
Adiós Xavi, espero de todo corazón que la vida te vaya muy bien y que seas realmente feliz. Hoy he decidido que ya no te necesito, que puedo encontrar la felicidad en mí y de hecho, lo estoy consiguiendo. Quiero que seas, de ahora en adelante, simplemente, mi novio de 2º de ESO y un chico que para mí fue un gran amigo. No quiero nada más que me impida seguir adelante. Quiero ser libre. Quiero poder amar a otros como te amé a ti, quiero poder admirar a otros como te admiro a ti y sobre todo, quiero ser feliz. Y lo siento, pero esta vez, sin ti.

QUIERO QUE LA FELICIDAD VUELVA A VIVIR EN MI.


Testimonio de paciente de 20 años en etapa 3 de tratamiento por TCA, Trastorno de la Conducta alimentaria.


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