belleza vs delgadez

Los cuerpos perfectos, ¿estereotipos que cambian según las modas?

¿Delgadas o con curvas voluptuosas?, ¿pechos prominentes o cuerpos andróginos?, … ¿cuál es el cuerpo perfecto?

La moda y la publicidad han ido marcando sus estereotipos de belleza a lo largo del tiempo, creando un modelo de mujer que, en ninguna de sus manifestaciones, se ajusta a la mujer real.

Somos altas y bajas, con curvas, con carnes o delgadas, tenemos pechos grandes y pequeños,… Pero, sin embargo, dependiendo de la época que nos ha tocado vivir, tendremos (o no) un cuerpo perfecto. Los medios de comunicación son los encargados de contarnos cómo ese ese cuerpo y, nosotras, tenemos que amoldarlo a ese estereotipo que ellos han querido imponer como el perfecto, el real,…

¿Cómo ha sido la mujer perfecta a lo largo del tiempo?

Comenzamos el siglo XX con un ideal de belleza protagonizado por mujer con gran busto, caderas anchas y cintura estrecha.

Llegan los años 20, pasamos a las mujeres que quieren lucir sus piernas y tobillos, resaltar senos o cintura pasa a un segundo plano.

En los treinta vuelven las mujeres con curvas.

Pero llega la Segunda Guerra Mundial y el ideal de belleza femenina vuelve a los cuerpos delgados pero con curvas.

En los 50 aparecen en escena Marilyn Monroe, Brigitte Bardot,… iconos de belleza de cintura pequeña y busto prominente.

En los sesenta volvemos un nuevo modelo de mujer delgada, con piernas largas y con carácter bastante andrógino: Twiggy.

Llegan los setenta y las mujeres atléticas pasan a ser las protagonistas y en los ochenta también sumando más delgadez. Es aquí cuando los casos de anorexia o bulimia nerviosa empiezan a hacerse más y más presentes.

Los noventa continúan y cogen fuerza los modelos de mujer delgada y con aspecto de niñas, Kate Moss.

Y, llegamos al siglo XXI y el reinado de cuerpo perfecto pasa a la mujer alta, delgada, con senos grandes y cuerpo tonificado.

 ¿Quién es más perfecta de todas nosotras? ¿Qué ideal de belleza es el real? La respuesta es sin duda: TODAS. Las altas y las bajas, las rellenitas, las delgadas, las que tienen y no pecho, … La belleza está en esta diferencia, en esta diversidad, no en una moda que nos obliga a consumir esa perfección, en unos impactos publicitarios que nos quieren acomplejar y que, en muchos casos, acaban provocando que caigamos en algún trastorno de la conducta alimentaria.


anorexia


Ver artículo original


Si te ha interesado, compártelo!