Conciencia y enfermedad

Cada miércoles, de la mano de Bárbara Vila, se realiza en nuestro Hospital de Día un taller sobre conciencia y enfermedad. La importancia de dicho taller reside en que la baja conciencia de la enfermedad (o insight), que conlleva de alguna forma una negación de la propia realidad, dificulta enormemente el diagnóstico, evaluación y tratamiento de las enfermedades mentales, incluyendo los trastornos de la conducta alimentaria. En este sentido, y según datos facilitados por el Proyecto ADHES, la falta de conciencia de la enfermedad hace ascender a un 500% las recaídas y alarga un 400% el tiempo de ingreso hospitalario. Por todo ello, es de suma importancia esa toma de conciencia desde el primer momento: que el paciente pueda entender y conocer su enfermedad, que pueda reconocerla en sí mismo, y finalmente, que esté dispuesto a colaborar para facilitar el tratamiento y la recuperación. Existen distintos factores y circunstancias que, a menudo, hacen complejo que la persona que sufre una enfermedad mental sea consciente de ello. Con el fin de facilitar ese insight, utilizamos con frecuencia en nuestro taller la creación artística. No solo porque nos permite reconocer y aceptar la problemática, sino porque también nos ayuda a comprender las emociones y los conflictos que subyacen bajo los síntomas. El arte es, en este sentido, un vehículo para expresar todas aquellas emociones dolorosas, complejas, confusas, difíciles de sacar a la luz a través de la palabra. El trabajo creativo comporta una ayuda significativa en la erosión de la coraza de los trastornos de la conducta alimentaria, erosionando algunos de los mecanismos de defensa que comporta la enfermedad.

El pasado miércoles, las pacientes de nuestro Hospital de Día, mientras cabalgaban entre la música, la pintura y el encuentro consigo mismas, crearon estas obras que os queríamos compartir. En ellas, podemos observar como en esa escucha activa y reflexiva, acompañadas y sostenidas por Bárbara, utilizaron la pintura y el arte como herramientas que conllevan una mejora del insight, de la toma de conciencia, y sacaron a la luz el vacío tapado con tiritas, el aislamiento autoimpuesto o la rabia ahogando el pecho. Si podemos ver lo que sufrimos, tendremos al menos, la posibilidad de elegir cambiarlo.

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