Cómo explicar la presión por alcanzar un estereotipo inalcanzable.

16, febrero, 2017

Hace unas semanas veíamos la noticia sobre un grupo de modelos denunciaba las presiones que sufren para perder peso. A través de una carta, ponían palabras a lo que desde hace tiempo pedíamos: que se dé prioridad a la salud y se celebre la diversidad en las pasarelas.
Tras esta noticia quisimos que una de nuestras pacientes pusiese voz a esta realidad con su testimonio.


Es difícil de explicar cómo, las personas con un trastorno de la conducta alimentaria, hemos puesto TODO, por encima de nuestra salud y bienestar, para conseguir un ideal de cuerpo. Un estereotipo que se nos ha vendido como el “perfecto”, como el “cuerpo” que te abre nuevas puertas, que te de fama y felicidad. Hasta llegar al punto de vaciarnos por dentro para poder formar parte de este mundo.

Nos venden un cuerpo, por sí solo, vacío, y nosotras llegamos a vaciarnos tratando de conseguir ser aceptadas.

Nos referimos a modelos, tanto en las pasarelas como en su vida reflejada a través de las redes sociales. Todas podemos tener el deseo de ser aceptadas o incluso de ser modelos, el problema está cuando te sientes obligada a transformar una ilusión en obsesión y motor de vida que llega a cruzar la línea de tu salud.

Realmente, ¿cuántas personas nacen con el perfil establecido? ¿Porqué todos los consumidores de ropa tienen que verse reflejados en un solo tipo de cuerpo?

Los medios de comunicación y la industria de la moda, en general, utilizan como vehículo para vender el cuerpo femenino, convirtiéndolo en un estereotipo a seguir. Lo que, repercute directamente en el ideal que tiene el sector masculino del cuerpo femenino.

Y, por mucho nuestra sociedad quiera implantar la idea de que no son cuerpos reales, no tenemos escapatoria, no hay diversidad de cuerpos y siempre se utiliza el mismo patrón…

Queremos que se nos represente a todas y a todos por igual, con diferencias y personalidad propia.

Que no se nos haga creer que merecemos poco o mucho en función de nuestro aspecto físico. ¡No somos un escaparate impoluto de nuestra sociedad!, que nos dejen mostrar lo que llevamos dentro sin miedo a no encajar porque, por muy tópico que parezca, lo que vemos no es real y nuestra vulnerabilidad está al límite por lo que aquello que parece inofensivo para muchos, pero es nocivo para otras tantas personas.

Pero, por muchas declaraciones y reivindicaciones que se hagan, las palabras se quedan siempre en el aire y nadie es consiente de el daño que realmente esto esta causando.

Testimonio de paciente con TCA, SETCA. Febrero 2017


Ver carta Asociación Modelos >>


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