Agujero negro

La presión social sobre la corporalidad femenina parece no tener descanso y supone un gran peso para todas nosotras. Los agentes sociales como la industria de la moda, publicidad, cine y medios de comunicación no nos dan tregua, generándose así un problema sociocultural que afecta en su mayoría a la población adolescente femenina a través de la profusión de un canon ilusorio que rinde culto a un cuerpo inalcanzable, extremadamente delgado y joven. Sólo desde esa perfección corporal se nos vende el éxito.

En esta semana de la mujer, reivindicamos, más que nunca, todo aquello impuesto que todavía nos duele y nos causa una profunda inseguridad. Assutzena, una de nuestras pacientes, nos compartió algunos de sus poemas. Hoy os los compartimos. ¿Cuántos agujeros negros más tendremos que ver para hacer que algo cambie?

Insegur

M’he fet un forat a l’estómac.
Allà hi tiro planys, dolors,
amors i pèrdues.

Hi vaig baixar abans-d’ahir
per saber-ne l’estat
i quasi m’hi quedo enterrada.
A voltes no recordo
que per fonaments hi ha inseguretats
i per paret carn viva d’esgarrapades.

Un dia plegaré el forat
el guardaré dins el calaix
i sortiré.

A mig camí, dalt d’una roca
inestable diré:
“Aquí em teniu, he actuat
el millor que he pogut,
ara, si em permeteu, seguiré jo sola”.

Assutzena

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